martes, 15 de marzo de 2016

Encuentros de oración en clave de "Lectio divina".

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Encuentros de oración en clave de "Lectio divina".

Aquí puedes encontrar el material de nuestras lectios divinas de los terceros sábados de mes.
Los realizados:
Sábado 19 de diciembre 2015.: Lectura orante de : Lucas 3, 15-16.21-22: "Encuentro de Isabel y María. El magnificat"

16 enero: El bautismo de Jesús en el Jordán  Lucas 3, 15-16.21-22
20 febrero: Parábolas sobre la misericordia (I). Parábola del Hijo pródigo (El rostro del Dios de la misericordia): Lc.15, 11-32
12 marzo: (para no coincidir con fallas). Parábolas sobre la misericordia (II): La oveja y el dracma perdidas. Lc. 15,3-10
Los siguientes.
16 abril: ¿Cómo actúa el Dios de la misericordia: Zaqueo Lc. 19, 1-10
21 mayo: ¿Dónde puedo encontrarme con el Dios de la misericordia(I)  "El buen samaritano” Lc.10, 25-37
18 junio: ¿Dónde puedo encontrarme con el Dios de la misericordia(II) Discípulos de Emaús.  Lc. 24, 13-35
16 julio: ¿Con qué actitudes percibo al Dios de la ternura?: la humildad “El fariseo y el publicano”: Lc. 18, 9-14


En la soledad de la vida la Palabra nos acompaña-
¿Por qué muchas veces la Palabra revelada no nos dice nada?..

 Presta atención.
1.- No hay que tener demasiada prisa en ver «qué me dice» este texto a mí.
Es muy fácil proyectar en la Palabra de Dios nuestras ideas o experiencias, nuestros gustos o nuestros planes...
Por eso, antes de preguntarme «qué me dice», debo buscar atentamente «qué dice» el texto en sí mismo, con objetividad.
Sólo en un segundo momento debo prestar atención a lo que me dice a mí, en mis circunstancias concretas, en mi vida personal o familiar, en mi trabajo o en mis dificultades, pero desde la objetividad del mensaje que Dios ha querido comunicar en ese texto.
 
2.- Para tener experiencia intima y personal de la Palabra hay que tener una profunda actitud de escucha.
Escucha quiere decir atención, acogida, docilidad, obediencia.
Quiere decir salir de mí mismo y ponerme a disposición del Dios que me habla. Quiere decir deseo de dejarme transformar por dentro.
Quiere decir deseo de poner en práctica aquello que Dios me dice. Esta actitud no suele tenerse y por esa razón la Palabra no calma ni sacia nuestra soledad.

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