jueves, 16 de junio de 2022

Comentario a las lecturas de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo 19 de junio de 2022

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas de la Solemnidad del Sa...:   

“He aquí el pan de los ángeles..., verdadero pan de los hijos”.

Con este pan nos alimentamos para convertirnos en testigos auténticos del Evangelio. Necesitamos este pan para crecer en el amor, condición indispensable para reconocer el rostro de Cristo en el rostro de los hermanos.


Nuestra comunidad diocesana necesita la Eucaristía para proseguir en el camino de renovación misionera que ha emprendido. Precisamente en días pasados se ha celebrado en Roma la asamblea diocesana; en ella se analizaron "las perspectivas de comunión, de formación y de carácter misionero en la diócesis de Roma para los próximos años". Es preciso seguir nuestro camino "recomenzando" desde Cristo, es decir, desde la Eucaristía. Caminemos con generosidad y valentía, buscando la comunión dentro de nuestra comunidad eclesial y dedicándonos con amor al servicio humilde y desinteresado de todos, especialmente de las personas más necesitadas.

En este camino Jesús nos precede con su entrega hasta el sacrificio y se nos ofrece como alimento y apoyo. Más aún, no cesa de repetir en todo tiempo a los pastores del pueblo de Dios:  "Dadles vosotros de comer" (Lc 9, 13); partid para todos este pan de vida eterna.

Se trata de una tarea difícil y exaltante, una misión que dura hasta el final de los siglos.
5. "Comieron todos hasta saciarse" (Lc 9, 17). A través de las palabras del evangelio que acabamos de escuchar nos llega el eco de una fiesta que, desde hace dos mil años, no tiene fin. Es la fiesta del pueblo en camino en el éxodo del mundo, alimentado por Cristo, verdadero pan de salvación.

Al final de la santa misa también nosotros nos pondremos en camino en el centro de Roma, llevando el cuerpo de Cristo escondido en nuestro corazón y muy visible en el ostensorio.

Acompañaremos el Pan de vida inmortal por las calles de la ciudad. Lo adoraremos y en torno a él se congregará la Iglesia, ostensorio vivo del Salvador del mundo.

Ojalá que los cristianos de Roma, fortalecidos por su Cuerpo y su Sangre, muestren a Cristo a todos con su modo de vivir: con su unidad, con su fe gozosa y con su bondad.

Que nuestra comunidad diocesana recomience intrépidamente desde Cristo, Pan de vida inmortal.

Y tú, Jesús, Pan vivo que da la vida, Pan de los peregrinos, "aliméntanos y defiéndenos, llévanos a los bienes eternos en la tierra de los vivos". Amén". (San JP II. Solemnidad del Corpus Christi. Basílica de San Juan de Letrán. jueves 14 de junio de 2001).

sábado, 11 de junio de 2022

Comentario a las lecturas de la Solemnidad de la Santisima Trinidad. 12 de junio 2022

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas de la Solemnidad de la ...:  

Lo que nos enseña el Misterio de la Santísima Trinidad.

-Dios es ÚNICO y, nosotros, le damos gloria y alabanza porque nuestra FE nos dice que en Él está puesta nuestra esperanza, nuestro ser iglesia, nuestra vida cristiana que ha de ser siempre trinitaria.


-Dios es AMOR
 y, nosotros, participamos de esa fusión única y maravillosa que existe entre las tres personas.

-Dios es COMUNIÓN y, nosotros, la contemplamos y la comemos, la vivimos y la palpamos, la añoramos y la necesitamos ante la fragmentación existente en nuestro entorno, en las galaxias de nuestros afectos, en nuestras luchas, proyectos y fatigas.

- En nuestra vida cotidiana, nos enseña que DIOS es familia y que, nosotros, formamos parte de ella aunque no lleguemos a comprender ni entender todo el entresijo y la riqueza que encierra.

El principal mensaje que nos dice a los cristianos este misterio es que el Dios en el que creemos es un Dios familia, un Dios comunidad, un Dios amor.

Nuestro Dios no es un individuo aislado e incomunicado, como una isla remota e inaccesible. Es un Dios universal. La fe nos dice que Dios es nuestro Padre, que el Hijo es nuestro redentor y que el Espíritu Santo es el amor que une al Padre con el Hijo. Por consiguiente, si nosotros queremos entender algo de este misterio, sólo podremos hacerlo entendiendo a Dios como amor. Y si nosotros queremos entender vivencialmente algo de este misterio, sólo podremos hacerlo viviendo en el amor de Dios. Todos nosotros somos criaturas de Dios, hijos de Dios, y podemos ser, vivir y existir en Dios, si amamos a Dios. Un cristiano no puede ser una persona egoísta, que sólo piensa en sí mismo, porque entonces no está creyendo en un Dios Trinitario. El individuo, y la familia cristiana, debe tener como ideal vivir creyendo y amando a un Dios que es, en sí mismo, una familia.

jueves, 2 de junio de 2022

Comentario a las lecturas de la Solemnidad de Pentecostés. 5 de junio 2022

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas de la Solemnidad de Pen...
Repitamos con fe y constancia las estrofas de la Secuencia:
" ¡Ven Espíritu Santo,
llena nuestros corazones,
 enciende en nuestras almas el fuego de tu amor

y renueva la faz de la tierra!
Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre,
don en tus dones espléndido,
luz que penetra las almas,
fuente del mayor consuelo
 " (Secuencia).
Una última consideración destacar como el texto concluye destacando que el don del Espíritu Santo está asociado al perdón de los pecados. Porque el pecado es como el paradigma, el ejemplo exacto, de todos los males que nos pueden afligir a los seres humanos. El pecado es la injusticia, la opresión, la violencia y la muerte. Él es la causa de nuestra caducidad, de todas nuestras lágrimas y de todas nuestras perplejidades. Cuando el Espíritu divino perdona nuestros pecados es como si volviéramos a nacer y como si el mundo se renovara milagrosamente delante de Dios, liberado de la carga de males con que lo afligen nuestros crímenes.

sábado, 28 de mayo de 2022

Comentarios a las lecturas del VII Domingo de Pascua Solemnidad de la Ascensión del Señor 29 de mayo de 2022

Caminar desde Cristo.: Comentarios a las lecturas del VII Domingo de Pasc...La gran tentación que tenemos es quedarnos parados mirando al cielo: "¿qué hacéis ahí plantados?". Hoy día también somos tentados si vivimos una fe desencarnada de la vida. La Iglesia somos todos los cristianos, luego todos tenemos que implicarnos más en la defensa de la dignidad del ser humano, de la vida, de la paz, de la justicia. ¿Cómo vivo yo el encargo que Jesús me hace de anunciar su Evangelio?, ¿qué estoy haciendo para que mi fe me lleve a la transformación de este mundo?, ¿cómo asumo el compromiso de la Eucaristía, la misión que cada domingo se me encomienda en la mesa del compartir? La Eucaristía es el sacramento del servicio…a Dios y al hermano. Para poder ascender hay que descender primero. Para llegar a Dios hay que acoger al hermano.


Como Jesús, lo primero es estar al lado de hermano que sufre, del hermano que pasa dificultades, del hermano solo y abandonado. Sólo así podrá ascender. Mira a la cruz: ves en ella un brazo vertical que se eleva hacia el cielo, pero también tiene un brazo horizontal que mira a la tierra. Si quieres seguir el ejemplo de Jesús asume la cruz, pero con los dos brazos, mirando al hermano y acogiéndote a la gracia y al amor que Dios te brinda. Él no vino a servirse de los hombres, sino a servir y dar su vida. La Ascensión es la culminación de su vida. La ascensión de Cristo, más que una "subida" es un paso, pero del tiempo a la eternidad, de lo visible o lo invisible, de la inmanencia a la trascendencia, de la oscuridad del mundo a la luz divina, de los hombres a Dios. Es un anticipo de lo que nos pasará a nosotros. Así lo expresa San Agustín: " De una manera participamos ahora y de otra participaremos entonces. Ahora tiene lugar por la fe y la esperanza en el mismo Espíritu; entonces, en cambio, tendrá lugar la realidad, la especie: el mismo Espíritu, el mismo Dios, la misma plenitud. Quien llama a los que aún están ausentes, se les mostrará cuando ya estén presentes; quien llama a los peregrinos, los nutrirá y alimentará en la patria" . (San Agustín Sermón 170)

domingo, 8 de mayo de 2022

Comentarios a las lecturas del IV Domingo de Pascua. 8 de mayo 2022

Caminar desde Cristo.: Comentarios a las lecturas del IV Domingo de Pascu...

En el IV Domingo de Pascua, se nos invita a contemplar dos dimensiones de una misma realidad, como es la vocación.

Jesucristo, durante su vida pública, instituyó un grupo de doce personas a quienes llamó «apóstoles» y que le seguían en su vida y predicación itinerante por Galilea y Judea (cf. Mc 3 14-15). A estos dio poderes especiales para expulsar demonios y curar enfermedades (cf. Mt 10 1) pero su misión principal era «estar con Él» y predicar el evangelio. Luego, el evangelista Lucas indica que Jesús escogió también a otros 72 llamados «discípulos» y los envió con idénticos poderes que los de los apóstoles (cf. Lc 10 1-2). Estos apóstoles fueron quienes le acompañaron durante la Última Cena. Según el relato evangélico, tras entregar el pan y el vino y hacer alusión a su cuerpo y sangre, Jesucristo


dijo: «haced esto en memoria mía» (cf. 1 Co 11 24). Este texto es interpretado como una voluntad de Jesús de establecer sacerdotes que perpetuaran este recuerdo. Más tarde, el día de la resurrección, Jesús confirió también a los apóstoles el poder de perdonar pecados en su nombre (cf. Jn 20 21-23) y les confió las funciones de gobernar, enseñar y santificar dentro de su Iglesia (cf. Mt 28 19-20). En estos dos momentos solemnes, así como en la venida del Espíritu Santo en Pentecostés que terminó de fortalecer a los apóstoles para la misión que habían recibido, la Iglesia reconoce la ocasión de la institución del sacramento del orden por parte de Cristo. Como en los demás sacramentos no se trata de una institución jurídica sino más bien de una intención que los discípulos han ido profundizando a lo largo del tiempo.

Dios no quiere vocaciones que fomenten la desunión, ni personas que se crean el centro del universo. El Espíritu sopla donde quiere y a quien quiere. Eso está claro. Y será la influencia del Espíritu la que nos ayude a cumplir y entender mejor las palabras que acaba de decirnos nuestro único pastor.


sábado, 23 de abril de 2022

Comentario a las lecturas del II Domingo de Pascua. Domingo de la Misericordia. 24 de abril 2022.

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del II Domingo de Pascua...:  
Toda la liturgia de estos domingos está bajo el influjo de la Pascua. Pero la Iglesia se  preocupa para que la Pascua sea algo más que una palabra, de ahí que constantemente  nos presente el ejemplo de la primera comunidad cristiana que hizo de la Pascua un  programa concreto de vida. Con la Pascua nace la
comunidad y el espíritu de la Pascua la  desarrolla invitándola a la gran obra de la evangelización universal. Por todo esto, durante este tiempo vamos a mirar cómo se desarrolla la vida de esta  comunidad que es la nuestra.

Pidamos a Dios que nos dé una fe tan viva y profunda como la que recobró Tomás cuando vio corporalmente a Jesús y que nos permita decir con toda el alma: ¡Señor mío y Dios mío!

domingo, 10 de abril de 2022

Comentarios a las lecturas del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. 10 de abril de 2022

Caminar desde Cristo.: Comentarios a las lecturas del Domingo de Ramos en...

Jesús hace su entrada en Jerusalén como Mesías en un humilde borrico, como había sido profetizado muchos siglos antes (Zacarías 4, 4). Y los cantos del pueblo son claramente


mesiánicos; esta gente conocía bien las profecías y se llena de júbilo. Jesús admite el homenaje. Su triunfo es sencillo, sobre un pobre animal por trono. Jesús quiere también entrar hoy triunfante en la vida de los hombres sobre una cabalgadura humilde: quiere que demos testimonio de Él, en la sencillez de nuestro trabajo bien hecho, con nuestra alegría, con nuestra serenidad, con nuestra sincera preocupación por los demás. Desde el evangelio y meditando la reflexión de San Agustín podemos decir: Como un borrico soy ante Ti, Señor..., como un borrico de carga, y siempre estaré contigo.

 

domingo, 27 de marzo de 2022

Caminar desde Cristo.: Comentarios a las lecturas del IV Domingo de Cuaresma. 27 de marzo 2022

Caminar desde Cristo.: Comentarios a las lecturas del IV Domingo de Cuar...:           

La liturgia de hoy, ya desde su comienzo, nos invita a la alegría: "Festejad a Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis...". (antífona de entrada). Y es que ya están próximas las fiestas pascuales y, con ellas, la plena restauración de la comunidad cristiana por la Muerte y Resurrección de Cristo. Por ello pedimos al Señor en la oración colecta que el pueblo cristiano se apresure, con fe viva y entrega generosa, a celebrar las fiestas pascuales. A lo largo de estas semanas hemos tomado conciencia de que somos pecadores. Y, como el hijo pródigo, hemos emprendido el itinerario penitencial para volver a la casa del padre. El camino de la penitencia será auténtico en la medida en que sepamos abrir comprensivamente nuestro corazón a los demás, perdonándolos y evitando cualquier actitud de superioridad o soberbia espiritual.


Así entramos en los sentimientos del corazón de Dios que nos dice hoy: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido, estaba perdido y lo hemos encontrado (evangelio).

No participaremos en todo este misterio de salvación sino iluminados por la claridad que la fe y la gracia bautismal encendieron un día en nuestro espíritu. En el camino cuaresmal de conversión vamos renovando esa gracia bautismal y, peregrinos en un camino oscuro, vamos recuperando el esplendor de la fe. Todo ello se traducirá, en la práctica, en aprender a amar a Dios de todo corazón (cf. oración después de la comunión). Por toda esta luz experimentaremos hoy una especial alegría.

jueves, 24 de marzo de 2022

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del III Domingo de Cuaresma. 20 de marzo 2022

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del III Domingo de Cuare...:   

Hoy el evangelio nos reconcilia con el Dios de la misericordia y de la paciencia. Interpretando Jesús unos hechos recientes de muertes violentas y desgracias, enseña claramente que no son castigos, que Dios no entra en ese juego. Lo mismo dirá cuando le pregunten sobre el pecado del ciego de nacimiento. Que nadie juzgue al otro. Que todos nos juzguemos a nosotros mismos.


No acabamos de convencernos de que Dios no castiga, que Dios no quiere la muerte, que todo sucede según las leyes naturales, para malos y buenos. Es casi blasfemo decir, cuando alguien muere prematuramente: «Dios lo ha querido», «Dios se lo ha llevado». ¿Tanta prisa tiene Dios, con toda una eternidad por delante? ¿Le necesitaba Dios más que sus hijos o sus padres? La diferencia entre los buenos y los malos no está en que se sufra más o menos, sino en la manera de sufrirlo.

El Dios de la paciencia. Dios no castiga, sino que espera, como el agricultor el fruto. Una paciencia infinita, un año y otro... y otro.

domingo, 13 de marzo de 2022

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del II Domingo de Cuaresma. 13 de marzo 2022

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del II Domingo de Cuares...

Luz y tinieblas son los componentes de nuestra vida. En el salmo responsorial hemos manifestado en actitud orante y confiada: "El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?".


Nos comenta Juan Mediocre: "  
Grande es, hermanos, la salvación que se nos ofrece. Ella no teme la enfermedad, no se asusta del cansancio, no tiene en cuenta el sufrimiento. Por esto, debemos exclamar plenamente convencidos no sólo con la boca, sino también con el corazón: El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Si es él quien ilumina y quien salva, ¿a quién temeré? Vengan las tinieblas del engaño: el Señor es mi luz. Podrán venir, pero sin ningún resultado, pues, aunque ataquen nuestro corazón, no lo vencerán. Venga la ceguera de los malos deseos: el Señor es mi luz. El es, por tanto, nuestra fuerza, el que se da a nosotros, y nosotros a él. Acudid al médico mientras podéis, no sea que después queráis y no podáis (Juan Mediocre de Nápoles, «Sermón 7», en PLS 4, cols. 785ss).