domingo, 12 de julio de 2026

Comentario a las Lecturas del XV Domingo del Tiempo. Ciclo A. 12 de julio 2026

Caminar desde Cristo.: Comentario a las Lecturas del XV Domingo del Tiemp...:   

La semilla que cae en tierra


El Evangelio nos presenta  diversas clases de terrenos en los que cae la semilla. A través de esta imagen, Jesús nos explica cómo acogen la semilla de la Palabra de Dios los diversos grupos de personas. La parábola nos habla de cuatro tipos diferentes de terrenos, es decir,  de cuatro tipos de personas que se diferencian por la acogida que dan a la Palabra de Dios.

1º. En primer lugar, Jesús habla de la semilla que cae al borde del camino, la cual se perdió. Hay un primer grupo de personas que no acogen la Palabra de Dios. Las fuerzas del mal destruyen esa semilla. Es doloroso encontrar personas que rechazan  con violencia cualquier referencia a Dios y a la religión. ¡Sólo Dios, que conoce lo profundo del corazón, puede juzgar ese rechazo!

2º. En segundo lugar, Jesús habla del terreno pedregoso: “significa el que escucha  la Palabra de Dios y la acepta enseguida  con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la Palabra, sucumbe”. Son personas superficiales, de reacción inmediata, con entusiasmos pasajeros.

3º. En tercer lugar, está el terreno inundado de zarzas, que ahoga la semilla. Las zarzas simbolizan los afanes de la vida y la ambición de bienes materiales. En este contexto es imposible que se desarrolle una espiritualidad. Da la impresión que el caso más frecuente en nuestro tiempo es éste tercero. Las espinas en realidad, no son cosas punzantes sino atractivas. Jesús las interpreta como la preocupación por las cosas del mundo y el engaño de las riquezas. Hoy, tal vez se nos presentan muchas cosas interesantes, diversiones, ocasiones para obtener beneficios a través de métodos ilegales como la corrupción la estafa -que hoy abunda-,  la falsedad, búsqueda de comodidad y de riquezas fáciles. El que se deja atrapar por estas cosas, no estará en condiciones de recibir la semilla de la Palabra de Dios. Dejarse ahogar por las cosas del mundo como el deseo desenfrenado de la riqueza, el placer y el poder, convierte el corazón en tierra árida, con muchas dificultades para fecundar la buena semilla.

4º. En cuarto lugar, Jesús habla de la tierra buena, es decir, se refiere a aquellas personas que se abren al mensaje de Jesús y diseñan un proyecto de vida coherente con esos valores.

Si nos considerarnos como esa tierra donde cae la semilla del Evangelio, es necesario realizar un examen de conciencia: ¿Acogemos nosotros verdaderamente la palabra de Dios? Cada domingo escuchamos en la celebración eucarística, la Palabra del Antiguo y del Nuevo Testamento; la homilía nos impulsa a reflexionar, a fin de comprenderla y abrirnos mejor a ella; pero ¿A cuál de las categorías de personas -tierras-  presentadas por Jesús en el Evangelio nos asemejamos?


sábado, 27 de junio de 2026

Comentario a las lecturas del XIII Domingo del Tiempo Ordinario. 28 de junio 2026

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del XIII Domingo del Tie...:   

"Tomar la propia cruz" no es una expresión metafórica. 

La Cruz no es el medio y el símbolo de la unión mística del cristiano con Cristo. La cruz es el medio para hacer morir a Jesús y a sus discípulos. Jesús no prescribe a sus discípulos hacerse una cruz para seguirlo hasta el Calvario; pero tampoco alude a cualquier clase de sufrimientos más o menos vagos. Anuncia a sus discípulos la misma violencia y el mismo desprecio público que soportará él mismo. Por consiguiente, no se trata principalmente de cargar consigo mismo (identificando la persona con la cruz), ni de cargar para ofrecerlo a Jesús o aceptar tal o cual sufrimiento personal, ni de reconocerse culpable ante Dios, ni siquiera de imitar a Jesús, sino de prever y aceptar la soledad humana y la oposición violenta y cuasi oficial.


"Tomar la cruz" es lo que en el v. 39 viene expresado como "perder la vida". Son expresiones equivalentes para significar "morir de muerte violenta". Pero Jesús dice a su discípulo que esta disponibilidad hasta dejarse matar es la verdadera manera de ser uno mismo, de ganarse, de vivir.

En la línea del domingo anterior, el v. 39 es una palabra de ánimo a quien puede comprensiblemente experimentar el desánimo por lo difícil de la situación.


viernes, 5 de junio de 2026

Comentario a las lecturas de la Solemnidad del Corpus Cristi 7 de junio 2026

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas de la Solemnidad del Sa...:     

La presencia  real de Jesús en las formas de pan y vino comunica una corriente espiritual intima. No es solamente un rito sacralizado por la fe. Es una realidad que transforma, y enriquece. Siempre hay un antes y un después en la recepción de la Eucaristía. Muchos días se llega a la misa cotidiana con problemas, tristezas, distracciones o dudas. Gran parte de todos esos problemas van a aclararse. Nuestro cuerpo, alma y pensamiento han cambiado después de la comunión. No es un espejismo, no es una falsa emoción.


No es posible dejar de proclamar tal efecto real de un don espiritual. El mayor bien "terreno" que podemos dar a nuestros hermanos es comunicarles lo que sentimos a la hora de recibir el Cuerpo de Cristo. Y la mejor ayuda es predibujarles con las obras de nuestra vida  tales dones. Porque el alimento espiritual que supone la recepción del Cuerpo y Sangre de Jesucristo es fundamental para construir nuestra identidad total como cristianos, con todo lo que eso significa y debe significar. Por todo ello debemos celebrar esta Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo con especial dedicación, amor y cuidado espiritual.

El hecho de que hoy se celebre el "Día de la Caridad" y que hagamos la colecta a favor de Cáritas, nos ayudará a remarcar el vínculo indisoluble entre la comunión eclesial y la comunión con los pobres: el pan eucarístico, don del amor de Dios, nos mueve a compartir el pan de cada día. El alimento de nuestra fe nos hace ser alimento para los demás, para los pobres; nos hace descubrir la voluntad de Dios: que el pan de cada día sea para todos.

sábado, 9 de mayo de 2026

Comentario a las lecturas del VI Domingo de Pascua. 10 de mayo 2026

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del VI Domingo de Pascua...:             

En las dos semanas que quedan de Pascua, el Señor Resucitado nos prepara para vivir el misterio de su «ausencia». Nosotros pertenecemos a las generaciones que ya desde el principio merecieron la «bienaventuranza» de los que, como Cristo le dijo a Tomás, «creen sin haber visto».


Cristo mismo, a pesar de que no le vemos, porque está en estado glorioso, sigue estándonos presente: a pesar de que «vuelve» al Padre, sin embargo «no os dejaré desamparados», «yo sigo viviendo», «yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros». Es una buena ocasión -como lo ha sido todo el tiempo pascual- para insistir en la gozosa convicción de que Cristo no está lejos, sino entrañablemente cercano, según su promesa: en la comunidad, en su Palabra, en sus sacramentos, de modo particular en su Eucaristía, y también en la persona del prójimo.

Hoy es la «jornada del enfermo» y se nos dice que «las comunidades están llamadas a curar». Y ¿qué quiere decir «curar»? Curar quiere decir ofrecerles «razones para la esperanza».


domingo, 3 de mayo de 2026

Comentario a las lecturas V Domingo de Pascua 3 da mayo 2026

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas V Domingo de Pascua 3 d...:        


—«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
—«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
—«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre». ( Jn 14, 1-12 ).

sábado, 21 de febrero de 2026

Comentario a las lecturas del I Domingo de Cuaresma. 22 de febrero 2026

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del I Domingo de Cuaresm...:   

¿Cómo vivir entonces esta Cuaresma? Cierra los ojos y vámonos al desierto. Tenemos 40 días para recorrer los pasos del pueblo de Israel y de Jesús. Recordemos que el desierto es el lugar de los contrastes, donde están todas las tentaciones pero al mismo tiempo la fuerza del Espíritu que apoya a quien se deja acompañar. Aprovechemos este tiempo para evaluar las tentaciones y pecados que envuelven la vida personal y comunitaria, la vida de nuestra comunidad y de nuestro pueblo en general. Es necesario reflexionar y hablar de nuestros problemas, será la única manera de resolverlos. Después de un buen tiempo de desierto se sale más fuerte y maduro, con mayor conciencia de tomar en nuestras manos el rumbo de nuestra vida y de nuestro pueblo.

De nuestra realidad no podemos obviar la tentación; la más grande del hombre es el no querer conocer y aceptar sus propios límites (1 Lect.). Cristo, a diferencia de Adán, acepta plenamente la condición humana, reconociendo la dependencia de Dios y rechazando el proyecto autónomo (Ev.). Y así Cristo constituye la nueva humanidad, en donde sobreabunda la gracia (2 Lect.).

domingo, 1 de febrero de 2026

Comentario a las lecturas del IV Domingo del Tiempo Ordinario 1 de febrero de 2026.

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del IV Domingo del Tiemp...:        

En las bienaventuranzas se plasman los contenidos de  la obra de santidad que Dios quiere hacer - y hace- y valora  en  cada ser humano, es verdad que contando siempre con nuestra colaboración.  Jesús en el monte dio y nos dio un mensaje dirigido directamente a nuestro corazón, expresando aquello que Dios valora en la vida del ser humano.  Pero no es fácil ese convencimiento que inunda de luz el enigmático mensaje de las bienaventuranzas. Hemos de orar mucho y pedir que nuestro corazón y entendimiento se abran a la eficacia vivificadora de la Palabra de Dios.

Sería un error escuchar las bienaventuranzas como un mensaje imposible, como una cuestión que, tal vez, pueda cumplirse en la vida futura o que, por otra parte, es una utopía de imposible realización. Podemos observar su existencia y sus efectos en la vida cotidiana, en personas que tenemos cercanas.

Todo el contenido de las bienaventuranzas se convierte en realidad. Esa realidad ya viene anunciada en la primera lectura. Sofonías profetiza la obra de Dios, Jesús da plenitud a esa obra al proclamar las bienaventuranzas.


domingo, 25 de enero de 2026

Comentario a las lecturas del III Domingo del Tiempo Ordinario. 25 de enero 2026

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del III Domingo del Tiem...:  

Jesús comenzó a predicar diciendo: convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos. Las palabras de Jesús son muy claras; si no nos convertimos, no tendremos acceso al Reino de los cielos. La conversión es una condición necesaria para entrar en el Reino de Dios.


Necesitamos convertirnos cada uno de nosotros en particular y necesita conversión la Iglesia entera, en general. Una Iglesia convertida del todo a Cristo sería una Iglesia santa y católica, una Iglesia una y plural. Igualmente, un mundo de personas convertidas a Cristo sería un mundo – Reino de Dios. La conversión es la principal tarea de nuestra vida. Toda nuestra vida debe ser conversión, purificación continua y constante de nuestra mente y de nuestro corazón.

La conversión a la que nos llama Jesús, pasa necesariamente por la búsqueda de la unidad perdida a todos los niveles de nuestra vida.

Hoy la Palabra proclamada nos ofrece luz para poder ver entre las tinieblas de nuestra sociedad y nuestra vida.


domingo, 14 de diciembre de 2025

Comentario a las lecturas del III Domingo de Adviento. Domingo Gaudete. 14 diciembre 2025.

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del III Domingo de Advie...:        

1Hoy celebramos el Tercer Domingo de Adviento, “Domingo de Gaudete”
El Tercer Domingo de Adviento lleva el nombre de “Domingo de Gaudete”, o ‘Domingo de la Alegría’. Se denomina así porque la tercera semana de Adviento parece despertar naturalmente una sensación de ‘cercanía’, de que el más grande acontecimiento está ‘pronto’ a suceder. Es esa experiencia del ‘falta poco’, por la que los corazones se animan porque el trecho mayor ya está recorrido. Y la liturgia recoge este sentir: la primera palabra que se dice en la introducción de la Misa es precisamente Gaudete, es decir, “¡Regocíjense!”.
4.-En la celebración eucarística del día, el sacerdote se reviste con una casulla de color rosa, signo de gozo, y la Iglesia invita a los fieles a profundizar en el deseo de conversión, porque el Señor ha de llegar y todo debe estar bien dispuesto. De manera coincidente, tanto en los templos como en los hogares se enciende la tercera vela de la corona de Adviento, la única vela rosada.


El color rosa -asociado a la belleza y a la serena alegría- produce un contraste en la liturgia, en la que ha venido primando el violeta (morado) como signo de austeridad (actitud propia de las semanas de preparación para la Navidad). El color violeta ha de volver para el cuarto domingo de Adviento. En ese sentido, el rosa podría entenderse como un “ya, pero todavía no”, muy propicio para renovar esfuerzos o tomar aliento en el camino de conversión personal.

Hoy, vamos a encender la tercera vela de nuestra corona de Adviento. El Señor está más cerca de nosotros y su luz nos ilumina cada vez más. Abramos nuestro corazón, muchas veces oscurecido por las tinieblas del pecado, a la luz admirable del amor de Dios.
Acudamos ahora a Santa María, que colaborando con el Plan del Padre permitió que la luz del Señor ilumine a la humanidad, y pidámosle que siga intercediendo por nosotros en este tiempo de preparación. Rezamos un Padre nuestro y un Avemaría.


sábado, 22 de noviembre de 2025

Comentario a las lecturas del Domingo XXXIV del Tiempo Ordinario. 23 de noviembre 2025

Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del Domingo XXXIV del Ti...

En este domingo acaba el Ciclo litúrgico C. El ciclo acaba con la Solemnidad de Cristo Rey. El Reino de Dios es : servicio, entrega, generosidad, comprensión. No siempre, el servicio a Cristo, pasa por el aplauso del mundo. Jesús Rey es una figura atípica: manda sirviendo y sirve orientando.

En esta fiesta de Cristo Rey se nos presenta a Cristo como el centro de la vida de la Iglesia. En Él, por Él y para Él van encaminados nuestros desvelos y –sobre todo- el esfuerzo evangelizador para que, su Evangelio, sea tomado en cuenta a la hora de reconducir este mundo un tanto despistado o perdido.

Para entender el señorío de Jesús, en este día de Cristo Rey, es necesario contemplarlo en  la cruz. Ella nos aclara las principales coordenadas de la forma de ser, pensar y actuar de Jesús: amor a su pueblo cumpliendo la voluntad de Dios.

San Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios Espirituales, en el "episodio" del "Rey Temporal y el Rey Eternal" lo define muy bien. Viene a decir que si nosotros somos capaces de apoyo total a un rey de este mundo que quiere instituir lo que todos queremos y guardamos una relación de identidad con sus postulados, sus vestidos, sus trabajos, sus sufrimientos, etc.; mucho más tendríamos que apoyar a un Rey Eterno que busca nuestra salvación y nuestra felicidad, que constituyen –sin duda—uno de los mayores anhelos.